sábado, 16 de mayo de 2009

Crónica "Enfermedad y Enclaustrar"

Todo paso de esta manera. Un domingo finales de abril pasan la noticia en la televisión, mi mamá me marca diciendo “¡Karla hay epidemia!” la verdad no le dí mucha importancia, lo que pensé fue “pues que haya a mi no me molesta”. Llego el lunes, y en la escuela algunos compañeros estaban haciendo comentarios como “no es nada, el gobierno solo nos quiere asustar, siempre tienen un tema que quieren tocar y distraernos de alguna noticia que realmente es más importante”. Siguió el martes y ahí fue cuando ya hubo un extremo ¿Qué paso?

Me fui a casa de un amigo a avanzarle a un trabajo, nos encontrábamos en Plaza Mayor pagando el cable cuando de repente, me mara mi mamá bien asustada “¡Karla! Acaban de suspender las clases por el virus” mi reacción fue de “¡que esta pasando, mueren muchas más personas por otros motivos, por que nos quitan la escuela!” pero continúe, la verdad me causo algo de risa saber que habían suspendido las clases; le comenté a mi amigo y seguimos nuestro paso, hasta que alguien nos marcara de la Ibero y nos dijera que justamente ya no tendríamos clases hasta el 6 de mayo.

Así fue, marcaron los amigos y en las noticias se vio que dijeron que a nivel de toda la república ya no habría clases.

De verdad era un caos, los alumnos de las universidades llegaban y los guardias les decían que ya no podían pasar, que se habían suspendido las clases, los alumnos que estaban dentro de la clase eran interrumpidos por algún alumno o maestro que informaba que se suspendían clases.

Algunos contentos y otros no tanto regresaron a sus casas sin saber que hacer. Cerraron antros, bares, cines, centros deportivos, pista de hielo, boliche; es más con decir que hasta cerraron Blockbuster.

Jovenes, compañeros de la universidad hacían fiestas en sus casas. Los padres ya no sabían que hacer con los hijos pequeños, las personas no soltaban los cubrebocas, suspendieron la feria de San Marcos.

Gracias a Dios llego el 6 de mayo, entramos a la escuela, abrieron los antros, cines, bares, y muchos más lugares de entretenimiento, tomaron sus medidas como el desinfectante y continuaron los labores.

Ahora, en este preciso momento, muchas personas siguen asustadas, sin querer salir de sus casas, no hay que dejar que nuestra vida se vuelva un caos, hay que aprender a enfrentar el miedo. Que por un virus nuestra vida no se convierta en un enclaustramiento

4 comentarios:

sotelo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
sotelo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
sotelo dijo...

me gusto mucho Karlita, les das tu humor caracteristico eso es bueno por que la lectura se hace facil

Catriela Soleri dijo...

Yo estaba llegando a la clase de inglés ese lunes, y una compañera llegó agitada diciendo que se habían suspendido ya las clases.
Al principio fue divertido. Pero la verdad nos jodieron a todos. Perdimos muchas horas de clases, y llegamos al stress de los finales, sin las últimas asesorías.